“El plan del equipo esta mañana era entrar en la escapada, preferiblemente con Odd [Christian Eiking]. Después de muchos intentos no lo logró, así que me lancé para procurar entrar yo. Me costó muchísimo empalmar con cabeza de carrera; cuando por fin llegué, estaba cansadísimo. Por suerte, empecé a sentirme mejor y, a la postre, la etapa me ha ido muy bien”
“Es loquísimo. Hace dos años era un escalador de 58 ó 60 kilos, y ahora que peso 80 resulta que subo mejor que antes. Es una transformación física que emprendí hace dos años, cuando fiché por Uno-X, con ayuda de los técnicos del equipo. Estoy muy feliz con el resultado, porque cada temporada me siento más fuerte. He ganado en potencia, y eso ha sido muy importante hoy para esprintar en los puertos”
“La etapa de mañana es dura, pero tal vez me pueda meter en la escapada para anotar más puntos y quedarme unos días más con este maillot de la Montaña. La verdad es que estoy muy feliz de poder portar un maillot distintivo en todo un Tour de Francia”